“¿A qué edad debería hablar?” es una de las preguntas que más se repiten en la consulta pediátrica, y casi siempre llega con una preocupación detrás: el primo que ya dice frases, la vecina que opina, la abuela que asegura que “los varones hablan después”. La respuesta corta es que no hay una sola edad mágica, sino una secuencia de pasos que la mayoría de los niños va cumpliendo en un orden bastante predecible.
La respuesta larga tiene dos partes que conviene tener claras. La primera: muchos niños que empiezan a hablar tarde se ponen al día solos. La segunda: no todos, y no hay forma de saber de antemano cuáles. Por eso la regla no es “esperar a ver”, sino vigilar con criterio y consultar cuando aparecen ciertas señales.
Lo que se espera a cada edad
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) actualizaron en 2022 su lista de hitos del desarrollo. Cada hito describe lo que logran al menos 75 de cada 100 niños a esa edad. En el lenguaje, son estos:
| Edad | Lo que la mayoría ya hace |
|---|---|
| 12 meses | Dice “mamá”, “papá” u otro nombre especial para sus papás; dice adiós con la mano; entiende el “no” (se detiene un momento). |
| 15 meses | Intenta decir una o dos palabras además de mamá y papá (“ba” por pelota); señala para pedir algo o pedir ayuda; mira un objeto conocido cuando usted lo nombra. |
| 18 meses | Intenta decir tres o más palabras además de mamá y papá; sigue una instrucción sencilla sin gestos, como “dame el juguete”. |
| 2 años | Junta dos palabras, como “más leche”; señala cosas en un libro cuando se le pregunta; señala al menos dos partes del cuerpo. |
| 30 meses | Dice unas 50 palabras; junta dos o más palabras con una acción, como “perro corre”; usa palabras como “yo” o “mí”. |
| 3 años | Conversa con al menos dos intercambios de ida y vuelta; pregunta “qué”, “dónde” o “por qué”; dice su nombre; se le entiende la mayor parte del tiempo. |
Que un niño no cumpla un hito no significa automáticamente que tenga un problema, pero sí es motivo para comentarlo con su pediatra. Así lo recomiendan los propios CDC: actuar temprano, en lugar de esperar.
Entender también cuenta
Muchas familias se fijan solo en cuántas palabras dice el niño, pero el lenguaje tiene dos caras: lo que el niño dice y lo que entiende. Varios de los hitos de la tabla son de comprensión: voltear a ver lo que se nombra, seguir una instrucción sencilla, señalar en un libro. Por eso en la consulta se evalúan las dos cosas.
Los “niños que hablan tarde”
Entre el 10 y el 20% de los niños de dos años habla menos de lo esperado. Un criterio muy usado por los especialistas es tener menos de 50 palabras y no juntar dos palabras a los 24 meses.
La mayoría de estos niños (entre la mitad y siete de cada diez) se pone al día con sus compañeros. Pero aproximadamente uno de cada cinco sigue teniendo dificultades con el lenguaje a los siete años, y no hay manera de saber de antemano a qué grupo pertenece cada niño. Por eso, aun cuando todo lo demás se ve bien, conviene un seguimiento cercano y no simplemente esperar.
Señales para consultar sin esperar
- Pierde palabras o habilidades que ya tenía, a cualquier edad. Es la señal más importante y siempre amerita una evaluación pronta.
- A los 15 a 18 meses no dice ninguna palabra, o no señala para pedir o mostrar algo.
- A los 2 años no junta dos palabras.
- No parece entender instrucciones sencillas para su edad.
- No voltea cuando lo llaman o parece no reaccionar a los sonidos.
- A los 3 años casi no se le entiende lo que dice.
Lo primero que se revisa: la audición
Ante un retraso del lenguaje, uno de los primeros pasos es descartar un problema de audición, aunque parezca que el niño oye bien. El lenguaje se aprende escuchando, y una dificultad para oír no siempre es evidente en casa.
Según el caso, la evaluación también puede incluir una mirada más amplia al desarrollo y, si hace falta, la referencia a terapia de lenguaje o a otros especialistas. Una evaluación no es un diagnóstico de nada: es la forma de saber si hay que hacer algo o si basta con seguir observando.
Tres creencias frecuentes
“Hablarle en dos idiomas lo confunde”
No. Aprender dos idiomas no causa retraso del lenguaje. Cuando se suman las palabras que el niño dice en ambos idiomas, los niños bilingües aprenden vocabulario al mismo ritmo que los que crecen con uno solo. En Guatemala esto importa mucho: hay familias que hablan español y un idioma maya, o español e inglés. No hace falta dejar de hablarle en el idioma de la casa; al contrario, se recomienda mantenerlo. Si existe un problema real del lenguaje, se nota en todos los idiomas, y por eso la evaluación los considera a todos.
“Es que tiene el frenillo pegado”
El frenillo de la lengua se evalúa sobre todo por su efecto en la lactancia. No hay evidencia de que cortarlo ayude a que un niño hable: la Academia Americana de Pediatría, en su informe de 2024, considera que operar el frenillo para prevenir problemas del habla no tiene respaldo en la evidencia. Si le preocupa el frenillo de su hijo, lo indicado es que lo valore su pediatra antes de cualquier procedimiento.
“Los varones hablan después”
Tiene algo de cierto: los niños varones hablan tarde con más frecuencia que las niñas. Pero eso no cambia las señales de alarma ni es una razón para esperar. Un varón que no junta dos palabras a los dos años merece la misma evaluación que una niña.
Qué ayuda en casa
- Hablarle de frente y a su altura, para que vea su cara y su boca.
- Agregar palabras a lo que dice: si dice “agua”, responderle “¿quieres agua fría?”.
- Leer juntos y conversar sobre los dibujos con palabras sencillas.
- Nombrar las cosas durante el día: las partes del cuerpo, la comida, lo que ven en la calle.
- Hacerle preguntas sencillas y darle tiempo para responder.
- Cuidar las pantallas: la Academia Americana de Pediatría recomienda evitarlas antes de los 18 meses (las videollamadas con la familia son la excepción) y limitarlas a una hora diaria entre los 18 meses y los 5 años. Advierte además que incluso la televisión encendida de fondo puede retrasar el desarrollo del lenguaje.
Preguntas frecuentes
¿Espero a que cumpla tres años para consultar?
No. Si aparece alguna de las señales de esta guía, conviene consultar en ese momento. Identificar temprano una dificultad permite actuar a tiempo, y si al final no era nada, la tranquilidad también vale la pena.
¿Quién evalúa el lenguaje de mi hijo?
El primer paso es su pediatra, que revisa el desarrollo en conjunto y la audición. Según lo que encuentre, puede referirlo a terapia de lenguaje, a evaluación de audición o a otros especialistas.
Mi hijo entiende todo, pero casi no habla. ¿Es normal?
Que entienda bien es una buena señal, pero no reemplaza la evaluación si ya pasó la edad de los hitos. Comprender y hablar se desarrollan juntos, y vale la pena revisar ambos.
Cuándo conviene una valoración con criterio
El lenguaje es una de las áreas que se revisan en cada control de niño sano, y es justamente ahí donde suelen detectarse las diferencias que en casa no se notan. Un seguimiento con continuidad permite comparar cada visita con la anterior y actuar en el momento oportuno.
La Dra. Barbara Morales es pediatra con formación en cuidados intensivos pediátricos. Si tiene dudas sobre cómo habla o cómo entiende su hijo, puede utilizar la página de contacto para programar una evaluación.
Referencias
- Centers for Disease Control and Prevention (CDC). Learn the Signs. Act Early. — CDC’s Developmental Milestones (revisión 2022). Consultar
- American Speech-Language-Hearing Association (ASHA). Late Language Emergence (Practice Portal). Consultar
- American Speech-Language-Hearing Association (ASHA). Learning More Than One Language. Consultar
- American Academy of Pediatrics, HealthyChildren.org. Young Children Learning Multiple Languages: Parent FAQs. Consultar
- American Academy of Pediatrics, HealthyChildren.org. Why to Avoid TV for Infants & Toddlers. Consultar
- Thomas J, Bunik M, Holmes A, et al. Identification and Management of Ankyloglossia and Its Effect on Breastfeeding in Infants: Clinical Report. Pediatrics. 2024;154(2):e2024067605.
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